pues eso...que algunas de las cosas que nos vayamos encontrando en este viaje, las iremos guardando en esta caja, en este blog, para compartirlas con aquellos que de de vez en cuando quieran pasarse por aqui y abrir esta caja de historias....Ivan y Adela
martes, 25 de marzo de 2008
Historias de la jungla de Nepal
Me llaman la Tigresa "come-ombres".
Ese es el nombre que me pusieron desde aquel dia en que el hambre me llevo a dirigirme a uno de ellos.
De algun modo fueron mas astutos que yo y me atraparon en la jungla. No les resulto facil, no son rapidos, pero corren subidos en carros de metal y no son fuertes, pero consiguen lanzar garras mas lejos de lo que llegan sus propios brazos...
No se bien como lo hicieron pero me atraparon y desde entonces vivo entre arboles extranos a lo que no puedo trepar. Maderas uniformes e iguales de las que no puedo escapar. Tablones a traves de los que veo el mundo al otro lado...en rendijas.
Les veo a ellos al otro lado. Les huelo. Ellos miran y se van.
Mis horas son todas iguales. Incapaz de correr, incapaz de cazar, de trepar.... Creo que hace tiempo que me volvi loca.
Siempre los mismos pasos... ir y volver en este cuadrilatero de madera, mirando el mundo de rendijas de madera.
Tal vez no fue cierto, tal vez como estoy loca lo imagine y no fue cierto... pero una noche,
otro de mi especie, no recuerdo su nombre, llego, cuando estaba oscuro, hasta mi cuadrado de tablones.
Llego y escavo en la tierra hasta que hizo un agujero bajo las maderas por el que pude escapar.
Tal vez lo sogne pero fui capaz de correr otra vez.
De nuevo corria! la jungla ya no se veia a trozos. Trepe de nuevo a los arboles.
Estaba viva otra vez.
Pero debio ser que me volvi loca, y lo sogne... porque de nuevo aparecieron ellos con sus carros y volvi a ver el mundo desde un cuadrado de maderas.
En mis interminables horas pienso... y creo que me volvi loca desde aquella vez que me comi a un hombre.
En la Jungla del Parque Nacional de Chitwan, al sur de Nepal, vive una hermosa tigresa en una jaula de madera hecha en el bosque, a la que atraparon porque dicen que ataco a un hombre. Dicen que escapo una noche que otro tigre llego para sacarla haciendo un agujero en la tierra bajo su jaula.
La atraparon de nuevo.
Es el unico tigre que veras si vas alli de safari.
Dicen que esta alli porque le gusta nuestra sangre... pero eso, solo lo sabe ella.
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Tengo 45 anos. Puede que viva otros 45 mas o puede que no.
Tengo heridas detras de las orejas. Cuando cicatrizan vuelven a aparecer porque casa dia me golpean en el mismo sitio.
No siempre quisiera ir donde el me lleva. Pero debo ir, porque el me golpea. Me ensenaron un codigo de sus palabras, que yo aprendi y asi les obedezco. Aprendi lo que ellos querian, no era dificil, y ahora... me golpean a diario... y yo voy donde me llevan.
Realmente no son gran cosa. Casi no pesan, son diminutos, no son fuertes, ni veloces, ni venenosos,
pero aprendi lo que me ensenaron y ahora...
A diario obedezco. Me golpean y obedezco. Son poca cosa estos hombres, pero siempre estan ahi. Son muchos, a todas horas, por todas partes. Van y vienen. Suben a mi lomo y bajan. Yo voy y vengo...
A diario el mismo recorrido, los mismos golpes en la cabeza y detras de las orejas...
Si tengo un hijo...
si ellos quieren, haran que lo tenga...
A el le ensenaran el mismo codigo, como me hicieron a mi. Y tendra que obedecer, porque a diario le golpearan en la cabeza...
Tengo 45 anos, puede que viva otros 45. Puede que tenga hijos o puede que no....
Pero no quiero que me golpeen mas en la cabeza.
La semana pasada un elefante de los que llevan a los turistas de sarafi en el Parque Nacional de Chitwan de Nepal mato a su mahout (su conductor y guia). Las personas de las zona dicen que el mahout era especialmente cruel con su elefante.
Todos lo elefantes de Chitwan tienen un mahout que lo doma y conduce de por vida.
A todos les golpean a diario.
domingo, 24 de febrero de 2008
Erase una vez, en las colinas de Nepal o en cualquier otra parte
Y ya que estaban tan cerca del cielo los que aqui viven creyeron que podian hacerles escaleras a lo dioses por si querian algun dia bajar a la tierra. Y asi, llenaron las montanas, y las colinas, los inmesos valles, el monte entero, de escalones escavados en la tierra. Y en ellos plantaron flores de mostaza, mandarinas, mangos, patatas, maiz… por si los dioses miraban, y pensaban en bajar, que se encontraran la tierra llena de cosas ricas.
Y alli hicieron sus casas los hombres, y se quedaron a esperar, en los escalones mas bajos, en los mas altos, cultivando cada escalon sin esperar mas que lo que la tierra quiera dar; se quedaron viviendo entre colinas verdes que ascienden al cielo y se desdibujan entre la niebla y la humedad a la hora en la que sol sale y a la que luna le cambia el turno.
Y mientras esperaban, alli, viviendo en los escalones de los montes, a este pais le crecieron las mujeres mas hermosas. Las de los cabellos negros y largos, las de los ojos profundos, las de bocas rojas y rasgos afilados. Las de rostros increiblemente bellos.
Tan hermosas eran las mujeres de este pais que se puso la tierra celosa de ellas y decidio que durante la mitad del ano las cubriria de polvo. Polvo que se mete en los pliegues de la piel de las manos, que se deposita en el cabello, en la comisura de los labios, polvo en los pies que los hacen duros y agrietados, polvo durante meses sobre la hermosura de estas mujeres. Y al llegar el verano, decidio la tierra que dejaria caer sobre ellas torrentes de agua, agua que arrastra el polvo que han acumulado durante meses y escava arrugas tempranas en los rostros mas hermosos; hace que pronto las manos de pocos anos parezcan tener muchos mas, que los cabellos pierdan en brillo y la piel la suavidad.
Asi se venga esta tierra de las hermosas mujeres que le nacen por doquier en cada rincon del pais, en los escalones mas perdidos entre sus valles remotos.
Pero ellas, siguen guardando sus sonrisas de los estragos del polvo y el agua. Y siguen esperando, en sus montanas. Son las mujeres del polvo, las que viven con coraje, las que cargan sobre su espalda y su frente todo lo que haya que cargar, son ellas la que trabajan duro subiendo y bajando los escalones que hicieron los hombres por si bajaban los dioses.
A estas mujeres les nacen hijos valientes, hijos que saben que no hay mejor lugar al que agarrarse que a la cadera de su madre. Ninos que se hacen fuertes porque saben que en este pais las seguridades son pocas y casi todo es cuestion de valor y suerte
Las mujeres de este pais salen cada manana a las puertas de sus casas a hacer ofrendas a esos dioses que los hombres esperan ver bajar alguna vez… o que de algun modo ellas, ya saben que estan aqui.
…A su vida de esfuerzo como si fueran adultas y a sus sonrisas de ninas, que es lo que son, mientras pueden.
Sabina Lama
y a Samjana, y a Santi, a Susmita, a Rosmila...y a todos los ninos y ninas que estos dias en las montanas nos recordaron que hay un dios en cada uno de ellos.
martes, 29 de enero de 2008
En poco mas de una semana
algunos momentos reflejados en fotos,
esta vez, sin mucha palabreria.
Besos de Ivan y Adela
Ivan y Bhim probando bombas de agua para el pozo

Ivan y Asmita: a ella le encanta ser tan alta como la luna... o como Ivan.
A el le gustan sus abrazos
Se lo pasan estupendamente.

Y si Asmita se sube, Isu se sube... y donde vamos a estar mejor?

Si vas de boda... mejor ponerse elegante. Y eso aqui, significca ponerse un sari, el vestido mas elegante del mundo, al menos para mi.
Los preparativos del primer dia de boda.
Anju: La novia

Continuara...
miércoles, 23 de enero de 2008
Kathmandu
domingo, 6 de enero de 2008
Estos días...
Que los que parten piensan más en el regreso que en la propia partida…
No sé si es así…(de momento, creemos que no…)
Pero ahora, sabemos,
Que...
regresar y encontrar que están todos los que estaban,
Es una alegría tan grande...
Regresar para ver como crecieron los niños, para dar la bienvenida a los que llegaron y no eran antes de marcharnos, y para ver que el tiempo no ha dejado sus zarpas en los mayores… o si lo ha hecho, es casi imperceptible…
Es algo irreal, frágil, que no sucede siempre,… y por tanto, es el mejor regalo de navidad.
Fantásticos los días de diciembre en casa. De una navidad que no lo parecía, porque la fiesta iba por dentro y no tanto por fuera, al menos para nosotros, que no esperábamos los regalos de Papa Noel, sino sólo encontrar a los nuestros… y allí estaban!!
Grandes estos días!
Donde no hubo ocasión para todos los que son..., pero estuvieron de maravilla aquellos que pudieron ser…con la calma y las ganas de los re-encuentros esperados.
Regresar así es como no haberse ido.
Y así, también,
Volverse a marchar se hace con gozo, con la alegría intacta de hacer maletas como por primera vez…
Y en esas estamos…
en hacer y deshacer maletas,
En partir, regresar, volver y de nuevo partir…
De la navidad en Madrid, con los nuestros,
a un fin de año-inicio de otro, de nuevo en Cerdeña,
hecho con los amigos de aquí, que tras este tiempo viviendo en Arzachena son también de nuestra familia;
con amigos encontrados por primera vez;
fin de año con acento sueco, italiano, francés; el más pequeño con 6 años y los mayores…allá por los 60,… y todos en una cocina grande, en una mesa enorme hecha por el dueño de la casa, de una casa de campo, con una terraza en medio de la oscura campiña sarda, hecha a posta para ver estrellas.
fin de año con lentejas, uvas, panetone y muñequitos de nieve hechos con huevo duro;
...2008 que ya recorrió unas horas, que se hicieron días...
Las horas para hacer algunos “hasta luegos”, horas para recoger y dar las gracias a la casa Lu Celvu que nos ha hecho de refugio durante estos meses, donde vimos andar el otoño, donde vivimos parte de un invierno mediterráneo y dónde aprendimos del humor de los vientos de esta isla.
De aquí nos vamos con algunos kilos de más, de tanto comer bien, a la italiana; ahora sabemos hacer pesto a la genovesa, papasini, pasta de mil formas, suppa galuresa… gracias a Antognetta, la mama de Michele y a la Nonna que nos dieron lecciones de cocina y de vida (y para mi, además, fueron profesoras de italiano).
Con nuestra familia italiana
Michele, Stefania e Iván
Horas para recoger y volver a montar la casa sobre ruedas…
Despedirnos, sonreir…
Y coger un barco, que hoy, 3 de enero de 2008 nos lleva de nuevo, Mediterráneo a través y con un baile de cuna, a tierra firme (que digo yo… que vivir en una isla es como vivir en un barco grande…flotando casi sin saberlo)
Ahora, tenemos unos cuantos kilómetros por delante,
Han dado nieves para atravesar el continente…
Italia y Francia para llegar a casa… justo en la noche de Reyes.
...................
¡Ah! De las muchas historias encontradas en la isla, no nos podemos ir sin invitar a cualquiera que lea esto, que tenga el tiempo, las ganas y la imaginación...
a escribir un cuento con algunos de los personajes que durante estos meses hemos conocido en la casa Lu Celvu…, aquí os los dejamos... por si alguno se anima ;):
Ya estaban cuando llegamos:
-Un gato que sólo tiene 3 piernas y se fía poco y corre todo lo que puede… Hendy.
-La nona de todos los perros, la perra LiLy tranquila, blanca y reumática a la que respetan todos.
-El perro Pepito, el que escapa siempre que puede para llevar una vida bucanera…
-Estelina, el caballo que se cree una vaca.
-El señor Buffo, y su señora esposa (a la que descubrimos bastante después), dos mochuelos que al atardecer se confunden entre las rocas de su nido, y te miran… y te miran…pero no te acerques!
Y llegaron en este tiempo:
-El gato Mucca: el gato hablador, que anuncia su propia llegada con maullidos y súplicas… para ver que consigue que caiga…(y que ha sido nuestro invitado en la casa en las peores noches de tormenta y vientos,... y que se comió el atún y al que le hicimos una cama).
-El pájaro con el pico torcido, que llegó malito en la mano de Iván porque había comido un fruto extraño... y que al final, se recuperó…y salió volando.
-Llegó la nueva vaca Adela. Blanquita y marrón. Ya cumplió el mes y ahora le nació también una primita…, las vemos jugar desde la terraza.
-Y por último… llegó Ringhio, el perro que encontraron Michele y Stefania, y que se te abraza a las piernas para que no te vayas.
…
A Max, el perro marinero, le dedicaremos capítulo aparte, que su historia es bien curiosa.
Y Yimy…?
Yimy no es ni gato ni perro, ni caballo ni vaca…
Yimy fue el furgonchino de Luca (amigo de Iván y Michele); con él Iván ya recorrió parte de Italia… y al final, también el furgonchino se vino a vivir a Cerdeña, allá en el 2000.
Y en estos días le ha tocado partir también a él.
Se lo llevó un coleccionista, a Bolognia, para darle una nueva vida…
Y con él se llevaba un pedacito del cuore de Iván que tanta inspiración encontró en Yimy..
viernes, 30 de noviembre de 2007
martes, 27 de noviembre de 2007
Hojas en blanco-cuando empiezas de cero en otro lugar
a mi me daba vergüenza entrar en un bar para pedir un vaso de agua si tenía sed;
siempre le pedía a mi hermano que entrara y lo pidiera por mi…
en mi casa se metían conmigo porque no me atrevía a entrar y pedirlo yo…
pues ya ves… pero estos días, he vuelto a tener de nuevo esa sensación…
sólo que ahora no pido agua, pido trabajo;
tengo casi 30 años en lugar de 10;
me quedo un rato parada delante de la puerta del instituto o de la floristería (que de momento es donde busco trabajo)… y luego, un poco nerviosa, entro y me enfrento a la mirada extrañada de algún portero o de la dueña de alguna tienda…que, entienden a duras penas mi “itañolo” y que te miran con esa mezcla de: “tengo prisa…”, “ésta qué es lo que quiere…?”…y algunos, con un poco de simpatía, te dejan adivinar un destello de compasión en su mirada…
Hoy a la vuelta de un instituto donde, la verdad, me trataron bastante bien, me crucé con un pakistaní-indio-bengalés… (no lo puedo decir con mucha seguridad…); iba con una cesta en la mano llena de linternas, cintas para el móvil y cachivaches variopintos… en la espalda, llevaba una mochila.
Yo iba por la otra acera, pero por algún motivo, pensé lo cerca que estaba de él y lo lejos.
Estos días ando pensando en que no tengo oficio ni beneficio. En lo cómodo que se está cuando te acostumbras a un trabajo en el que terminas sabiendo cuál es tu sitio, tu obligación, incluso sabes que responder cuando te preguntan “a que te dedicas?” .. te guste más o menos.
Cuando da igual lo que hayas hecho antes, cuando no importa que en tu país trabajaras en esto o en aquello, mejor o peor… cuando de nuevo eres una hoja en blanco para el que te mira, cuando de nuevo nadie sabe nada sobre ti… a ratos, te notas los pies de barro. Porque parece que todo lo que creías ser ya no tuviera importancia para nadie, porque nadie lo sabe,… tú eres una hoja en blanco.
Y es entonces, cuando tienes esa sensación en los pies, cuando te sientes más cerca de todos aquellos que, llegados desde mucho más lejos, ( porque a esta isla también llegan pateras de África y gentes que vienen del Este y de Asia a buscarse la vida)… llegan aquí como hojas en blanco. Nadie sabe de sus sueños, de cómo fue su infancia en el lugar donde nacieron, de si en algún momento pudieron haber hecho cosas maravillosas con sus manos o con su mente, de si escriben poesía por la noche o si añoran a alguien que está lejos.
Ahora veo, que cuando llegas de lejos, y -de no tan lejos- , a empezar a buscarte la vida… eres una hoja en blanco.
Y eso que, al fin y al cabo, nada tienen que ver viajar y emigrar.
Nosotros aquí somos pseudo-extranjeros, de un país rico, conocido y que está de moda en Italia… y eso cambia mucho las cosas a nuestro favor, sobre todo cuando primero te han confundido con un rumano…y después les dices que no, que eres de España… y la cara, ya les cambia un poco. Y luego le dices que eres de Madrid, y todos contestan: “Ah! che bella!!”
Nuestra situación, por supuesto, es idílica; nosotros no hemos huido para alejarnos de la necesidad, de la falta de trabajo, de la falta de dinero para comer, para educar a los hijos…
Nosotros viajamos con un colchón, que se llama ahorros, que estamos dedicando a vivir esta experiencia: a viajar, a desprendernos, a aprender, a volver a empezar, a enfrentarnos a preguntas, a ver lugares hermosos, a conocer gentes…, a probar a hacer cosas diferentes en lugares diferentes…
Es cierto, que nuestra situación poco que tiene que ver con la del chico pakistaní-indio-bengalí (¿)…pero eso no lo sabe el que te mira como una hoja en blanco cuando te acercas a preguntar si buscan a alguien para trabajar. Nada sabe de mi, nada de lo que soy, de qué hago aquí, de por qué busco trabajo, de en qué he trabajado antes, o si escribo poesía por la noche…
Pero en casi todos los sitios donde he preguntado me encuentro algo que me lleva a esta reflexión: te miran un poco desde arriba, como si estuvieran situados un poco más alto que tú; como si ellos tuvieran lo que tu pides, como si ellos pertenecieran a un mundo del que tu eres sólo un invitado….
Y ahora me pregunto, si he podido mirar así…, al que vende CDs piratas en la calle Preciados, al camarero colombiano que trabaja en algún VIPs donde salía a comer en el trabajo, a la chica búlgara que pega carteles en la calle ofreciéndose para trabajar en el servicio domestico…
Si alguna vez pensé que eran invitados en mi tierra, si alguna vez les miré como si estuvieran un poco más abajo que yo, que tenía mi trabajo, mi estatus, mi coche, mi casa, mi puesto en el mundo....,
Si alguna vez has mirado así, imagina que tú también, en otro lugar, probases a ser una hoja en blanco…
