viernes, 30 de noviembre de 2007

martes, 27 de noviembre de 2007

Hojas en blanco-cuando empiezas de cero en otro lugar


Cuando era pequeña, con eso de 10, 11 años,
a mi me daba vergüenza entrar en un bar para pedir un vaso de agua si tenía sed;
siempre le pedía a mi hermano que entrara y lo pidiera por mi…
en mi casa se metían conmigo porque no me atrevía a entrar y pedirlo yo…

pues ya ves… pero estos días, he vuelto a tener de nuevo esa sensación…
sólo que ahora no pido agua, pido trabajo;
tengo casi 30 años en lugar de 10;

pero la vergüenza… es casi la misma…


me quedo un rato parada delante de la puerta del instituto o de la floristería (que de momento es donde busco trabajo)… y luego, un poco nerviosa, entro y me enfrento a la mirada extrañada de algún portero o de la dueña de alguna tienda…que, entienden a duras penas mi “itañolo” y que te miran con esa mezcla de: “tengo prisa…”, “ésta qué es lo que quiere…?”…y algunos, con un poco de simpatía, te dejan adivinar un destello de compasión en su mirada…

Hoy a la vuelta de un instituto donde, la verdad, me trataron bastante bien, me crucé con un pakistaní-indio-bengalés… (no lo puedo decir con mucha seguridad…); iba con una cesta en la mano llena de linternas, cintas para el móvil y cachivaches variopintos… en la espalda, llevaba una mochila.


Yo iba por la otra acera, pero por algún motivo, pensé lo cerca que estaba de él y lo lejos.


Estos días ando pensando en que no tengo oficio ni beneficio. En lo cómodo que se está cuando te acostumbras a un trabajo en el que terminas sabiendo cuál es tu sitio, tu obligación, incluso sabes que responder cuando te preguntan “a que te dedicas?” .. te guste más o menos.


Cuando da igual lo que hayas hecho antes, cuando no importa que en tu país trabajaras en esto o en aquello, mejor o peor… cuando de nuevo eres una hoja en blanco para el que te mira, cuando de nuevo nadie sabe nada sobre ti… a ratos, te notas los pies de barro. Porque parece que todo lo que creías ser ya no tuviera importancia para nadie, porque nadie lo sabe,… tú eres una hoja en blanco.

Y es entonces, cuando tienes esa sensación en los pies, cuando te sientes más cerca de todos aquellos que, llegados desde mucho más lejos, ( porque a esta isla también llegan pateras de África y gentes que vienen del Este y de Asia a buscarse la vida)… llegan aquí como hojas en blanco. Nadie sabe de sus sueños, de cómo fue su infancia en el lugar donde nacieron, de si en algún momento pudieron haber hecho cosas maravillosas con sus manos o con su mente, de si escriben poesía por la noche o si añoran a alguien que está lejos.

Ahora veo, que cuando llegas de lejos, y -de no tan lejos- , a empezar a buscarte la vida… eres una hoja en blanco.

Y eso que, al fin y al cabo, nada tienen que ver viajar y emigrar.
Nosotros aquí somos pseudo-extranjeros, de un país rico, conocido y que está de moda en Italia… y eso cambia mucho las cosas a nuestro favor, sobre todo cuando primero te han confundido con un rumano…y después les dices que no, que eres de España… y la cara, ya les cambia un poco. Y luego le dices que eres de Madrid, y todos contestan: “Ah! che bella!!”

Nuestra situación, por supuesto, es idílica; nosotros no hemos huido para alejarnos de la necesidad, de la falta de trabajo, de la falta de dinero para comer, para educar a los hijos…
Nosotros viajamos con un colchón, que se llama ahorros, que estamos dedicando a vivir esta experiencia: a viajar, a desprendernos, a aprender, a volver a empezar, a enfrentarnos a preguntas, a ver lugares hermosos, a conocer gentes…, a probar a hacer cosas diferentes en lugares diferentes…

Es cierto, que nuestra situación poco que tiene que ver con la del chico pakistaní-indio-bengalí (¿)…pero eso no lo sabe el que te mira como una hoja en blanco cuando te acercas a preguntar si buscan a alguien para trabajar. Nada sabe de mi, nada de lo que soy, de qué hago aquí, de por qué busco trabajo, de en qué he trabajado antes, o si escribo poesía por la noche…
Pero en casi todos los sitios donde he preguntado me encuentro algo que me lleva a esta reflexión: te miran un poco desde arriba, como si estuvieran situados un poco más alto que tú; como si ellos tuvieran lo que tu pides, como si ellos pertenecieran a un mundo del que tu eres sólo un invitado….

Y ahora me pregunto, si he podido mirar así…, al que vende CDs piratas en la calle Preciados, al camarero colombiano que trabaja en algún VIPs donde salía a comer en el trabajo, a la chica búlgara que pega carteles en la calle ofreciéndose para trabajar en el servicio domestico…


Si alguna vez pensé que eran invitados en mi tierra, si alguna vez les miré como si estuvieran un poco más abajo que yo, que tenía mi trabajo, mi estatus, mi coche, mi casa, mi puesto en el mundo....,


Si alguna vez has mirado así, imagina que tú también, en otro lugar, probases a ser una hoja en blanco…



Ivan y Adela








sábado, 17 de noviembre de 2007

Cuenta de Pérdidas y Ganancias

Si, “cuenta”.
Y sí,… de “Pérdidas y Ganancias”…

Pero cuenta… de “darse cuenta”.
Y Pérdidas y Ganancias… o Ganancias y Pérdidas… “de las que te das cuenta…”
Bueno, vamos a ver si me explico que, como dice Iván, me estoy liando la manta a la cabeza.

La cuestión es que, después de 3 meses y pico viviendo en la furgoneta, hemos decidido parar y buscar un lugar donde refugiarnos del invierno, de las pocas horas de luz y del tiempo, que, como es lógico, da muestras inequívocas de que el verano no llegará de nuevo hasta el año que viene.

Y resulta que el pararnos ha supuesto otro paso de este viaje, porque de pronto te das cuenta de algunas de las cosas que, normalmente, no te das cuenta, hasta que las ganas o las pierdes… al menos de vista…

Por ejemplo:
Tras este tiempo viviendo en la furgoneta nos hemos dado cuenta:
-de que habíamos perdido el calendario; se habían perdido los lunes por la mañana, los domingos por la tarde (… pensando en el lunes), los días laborables y las fiestas de guardar.




-habíamos perdido el despertador. Cuando ya entraba bastante luz por la ventanillas de la furgo… entonces era momento de levantarse… y por la noche cuando hacia frío, ya no había luz y estábamos cansados, era el momento de dormir…




-habíamos perdido el móvil; y por tanto la costumbre de pasar el día pendientes de él… para ver quien llama, para ver la hora, para ver si alguien se acuerda de ti o si ya sabes a que hora has quedado para ir a cenar el viernes. Todo este tiempo ha sido un tiempo sin citas, sin horas…




-habíamos perdido la tele! Y con ello habíamos ganado un montón de horas de charla y lectura que normalmente eran ocupadas por la Señora Televisión.




-habíamos perdido la nevera.. y por tanto la costumbre de comprar más de lo que puedes comer en 2 días.




-habíamos perdido el agua corriente, así, una de las “misiones” casi diarias de la vida en la furgo era encontrar fuentes. Y oye… nos estábamos haciendo unos expertos buscadores de agua…


Pues si, ya veis… resulta que de todo esto te das cuenta cuando, de nuevo, al encontrar una casa donde vivir y establecernos, han reaparecido de nuevo todas estas cosas: la televisión, el agua corriente, la posibilidad de una ducha siempre que quieras, la nevera,… el despertador.

Hemos tenido que perder por un tiempo todas estas cosas de la vida diaria, para darnos cuenta de que hemos ganado, por ejemplo:

-en capacidad de adaptación; cualquier cosa que se podía echar en falta de las comodidades de vivir en una casa ha sido superada e incluso relegada a la lista de “cosas que, en realidad, no hacen tanta falta”.




-hemos ganado muchos momentos de sol, tardes tranquilas de lecturas compartidas, reflexiones en voz alta y tiempo para hacernos preguntas.




-hemos ganado en ligereza; ahora tengo la certeza de que cuantas menos maletas mejor, en sentido real y figurado.




-hemos ganado la capacidad de volver a hacer una fiesta casi por cualquier cosa.

Y el haber encontrado una casa donde vivir y por tanto, parar un tiempo, ha supuesto también el re-encuentro con amigos que hacia meses que no veíamos:

Irene y Manolo volaron a Cagliari y recorrimos el sur de esta isla bonita: Porto Pino y su playa con dunas de arena blanca, San Antioco y el descubrimiento de cómo se hace el hilo de Bisso, la playa de Piscinas, la Isla del Pan de Zucchero…; fueron días que se hicieron cortos, intensos, para ponernos al día y para disfrutar juntos.


Autoretrato comiendo en Cagliari







Playa de Piscinas (Costa Verde)







Isla del Pan de Zucchero en Porto Flavia



Y un poquito después, llegó Mariangeles, a vivir con nosotros nuestra “mudanza” a la casa Lu Celvu, que es donde vivimos; llegó y nos bañamos en las playas de la Isla Sparggi, vino para ver los defines desde el velero de Michele, para conocer a la Nona... Vino para hacernos sentir de nuevo cerca de casa, traernos noticias, abrazos y besos de los que saben a gloria.

Siesta en Lu Celvu



La tarde de los delfines





Las playas de la Isla Sparggi









Comiendo al sol



En breve recibiremos algunas visitas más, mientras tanto, aquí en nuestra nueva casa, estamos felices, vemos las montañas y el mar está tan cerca que las gaviotas se ven de vez en cuando entre las vacas que viven aquí al lado.

Ah!!! Y tenemos un vecino muy especial, (además de los 2 perros y los 4 gatos de la casa…) vive, en el camino de tierra que lleva a Lu Celvu, el Señor Buffo: un buho del mismo color de las piedras donde vive, marrones y negras, que se esconde un poco, andando hacia atrás, cuando ve que te acercas y que si echa a volar…como dice Mariangeles esta un poco gordo, porque le cuesta esfuerzo levantar su cuerpo rechoncho con sus alas cortas.

Nosotros, mientras, seguimos haciendo nuestra cuenta de pérdidas y ganancias y nos acostumbramos, de nuevo, a estar quietos en un sitio…

Os mandamos un beso fuerte desde Cerdeña, la isla con forma de huella de pie.
Ivan y Adela

El Pirata Garrapata


Desgranando granadas


miércoles, 24 de octubre de 2007

La Nonna de La Maddalena- La abuelita que no se sienta





Veamos…
Imaginemos que te levantas un jueves,
…de octubre, …
En una “ísola” italiana…
Un jueves que resulta ser el día 91 de un viaje que empezó, hace justo…. 90 días…
Que resulta que has llegado a Cerdeña después de estos 3 meses a vueltas por la Europa…
Imaginemos que llegaste ayer… y que hoy,
Al despertar,
Te encuentras a la Nonna en el jardín.


La Nonna de Michele,
el “caro” amigo de Ivan,
La Nonna que vive en la Isla Magdalena…

Imagina que estás en Cerdeña,
Que la Nonna es una señora, “picolissima”, toda vestidita de negro,
Que ha llegado hoy desde su isla para una visita con el médico…por la diabetes.

Y ya ves…
Resulta que esta señora que habla un italiano que se entendería en cualquier lugar “del mondo” (porque yo “non parlo italiano” y la entiendo) hoy, al despertar, te sorprende con su torrente de lucidez calma, el de sus 87 “anni” de lucidez, cuando de pronto
en una conversación que no se lleva más tiempo que lo que tardas en desayunar al sol difuminado por la nieblina mañanera
te mira desde sus ojos pardos, color oliva, colocados en su cara llena de los rastros de las expresiones de su vida
y te dice:
(en su italiano de abuela tranquila)
Que es “buono” pararse a pensar sobre uno mismo,
A establecer relaciones,
A “vivire” experiencias y relaciones con “altri” seres humanos,
Que cuando trabajas mucho, corres mucho…
te pierdes las maravillas que te rodean,
y que, tal vez por eso, y por la tecnología del nuevo mundo,
hacen que se estén perdiendo las relaciones humanas,
el amor, la caridad, el afecto…
y entonces,
no nos “restara più”.

Y que por eso, el tiempo que uno se toma para desarrollar “il suo spazio personale”
es algo que nadie puede quitarte, es “molto importante”.
…………………………………………….

Resulta que en estos tres meses no son pocos los momentos en que te preguntas
si tienes derecho de tomarte un tiempo para “vivire” para “imparare”, para pensar en “la tua via” y en como vivirla…;
cuando sientes que los de tu alrededor ya están envueltos en las obligaciones de la vida que llegan siempre después de cada verano…
No son pocos los días que se hace extraña esta libertad, esta ausencia de obligación…
Y son bastantes los ratos en que se hace palpable que, a pesar de que todos nos quejamos,
terminamos viviendo cómodos al abrigo de nuestras rutinas, sean las que sean;
y que la “subita” libertad del tiempo “per se stesso” te pone frente a preguntas y sensaciones que a veces no son fáciles de encarar.

Pero ya veis…
Hoy, de pronto llega La Nonna, con su vida ya vivida, con sus ojos bien despiertos, y, mientras se coloca el pañuelo negro entorno a la “sua testa”, te dice todo esto…, en una conversación, que no dura más que un desayuno… y, al ofrecerle una silla, responde:

-“No, gracie mille”…ella no se sienta, no está cansada.

Y luego añade:
-“Michele, tesoro, partiamo pronto all´appuntamento con il dottore”.




Besos a todos,


de Ivan y Adela.


Foto de nuestro recorrido en estes 3 meses de viaje:

lunes, 22 de octubre de 2007

Hellas

Blanca y azul, sin duda.
Mediterránea, con todo el sentido de la palabra…
(Que hasta ahora nunca había apreciado tanto como tal…)

Y es que, …siempre supimos que Grecia estaba ahí, en su sitio, entre Italia y Turquía.
Como un país que se desmigaja en medio del mar Egeo poco a poco.
Ya sabíamos que a las Islas Griegas se va de crucero…
y aunque no hemos ido a ninguna en esta ocasión, el recorrer la penínsulas que aún le quedan a Grecia, sujetas por hilos de tierra, nos hace pensar en cómo serán de bonitas aquellas que ya hace años salieron a navegar en medio del mar… y allí están, flotando.
Y sabíamos de su mitología… aunque muy poco, casi nada…
… y vaya con los Griegos!, qué historias! para explicarse el mundo…, para explicarse a si mismos…

Lo que no sabíamos es que a los mares de Grecia les crecen montañas junto a las playas, algunas sagradas como el Monte Athos, donde sólo entran monjes y hombres.

Y no sabíamos que al monte bajo le crecen olivos porque la diosa Atenea le da patadas al suelo y entonces, surgen hasta la misma orilla del mar (o al menos, así dicen que ganó a Poseidón la batalla por la ciudad de Atenas);

Y que en las montañas del Olimpo, los dioses preparan tormentas con rayos y centellas y que a la mañana siguiente te dejan el cielo claro para pasear unos bosques que huelen… ummmm… a bosque del Olimpo, suponemos…

Y que en esas mismas montañas, bellísimas, que vigilan el mar a sus pies, los dioses te mandan un zorro por la noche para que coma contigo la cena… o mejor dicho, que se haga amigo tuyo hasta que terminas dándole tu cena… y entiendes de dónde viene la expresión “mas listo que un zorro”.

Y es que Hellas, es el país de la nieblina perpetua, entre sus mares y montañas, entre sus ruinas y sus presentes, es un país del mediterráneo, donde uno, bien podría querer quedarse a ver como se desmigaja con el paso lento del tiempo.
………………………………….

Verdaderamente se nos ha pasado un tiempo largo sin dar muchas noticias de vida. Y es que, casi sin darnos cuenta, hemos estado un mes en Grecia, y aún así, se nos ha hecho corto.

Antes de eso, y tras recorrer Rumania, pasamos por Bulgaria, pero allí, no nos paramos mucho: unos días en el Mar Negro, donde se adivina que hubo tiempos turísticos mejores, aunque no sabemos cuándo… y que ahora parece que algunas cosas se están rehaciendo: nuevas promociones de hoteles, esfuerzos de promoción hacia la Europa que la mira como “país con potencial” etc…
Estuvimos un tiempo en el interior, en Kazanlak, un valle famoso por sus rosas, y en Hisarja, un lugar lleno de fuentes termales, unas 40.

Y de allí a Sofia, la capital, con un ritmo calmo, el domingo en que la visitamos, calles amplías, donde parece que andan con ganas de ser cada vez más Europeos… pero no os vamos a engañar, echábamos de menos el bullicio de los pueblos cerca del mediterráneo.

Nuestro paseo por centro Europa nos ha hecho apreciar la diferencia de la cultura con pasado comunista y dominio soviético de la que ha crecido junto al mediterráneo.
Llegar a Grecia fue como llegar a casa; no sólo porque el sol nos ha acompañado todo este tiempo por el país de los marineros, sino porque todo se nos ha mostrado más abierto, más caluroso,…en general.

Aquí hemos permanecido más tiempo, hemos recorrido parte del país con mis padres, que volaron a Atenas para pasar una semana juntos y recorrer parte del Peloponeso (Atenas-Nafplio-Tolo-Esparta-Mistras-Corinto);
unos días estupendos de reencuentro, de charlas, de repaso de estos meses, de compartir tortillas de patatas, de playas y acrópolis, de ruinas, de campings, de musakas y risas.

Grecia ha sido un punto de inflexión en nuestro viaje, porque aquí empieza a terminarse nuestro recorrido hacia el Este de Europa y es el punto desde el que empezamos nuestro regreso…sin dirección fija.

Desde Grecia hemos iniciado nuestro camino de retorno, con el otoño, hacia algún lugar, quizá en Italia, quizá en Francia para permanecer un tiempo y hacer la vida. Aún no sabemos bien dónde, pero el cuerpo, con la llegada del frío, nos pide que nos mezclemos con el calor de la gente de los lugares aún más, que paremos y disminuyamos nuestro ritmo de kilómetros (van 13.000 en estos 3 meses) y bueno, que ante la proximidad del invierno, nos abriguemos bien para dejarnos mecer por días de viento y nos resguardemos de los días de lluvia.

Todo esto que os contamos, os lo escribimos ya desde Italia, hace una semana que partimos de Grecia, país que abandonamos por mar, camino de Bari, y de allí, a Cerdeña, la “Isola Meravigliosa” donde vive Michelle el amigo de Iván y donde las playas son color esmeralda y los turistas ya se han ido….

Besos y abrazos para todos,
Ivan y Adela.

Ahi van algunas fotos:

Ivan, cocinando en Meteora, un lugar de piedras que encantaria a mas de uno...;) y donde los monjes ortodoxos tienen monasterios en las rocas y meditan colgados del vacio (bueno, hoy los turistas hacen demasiado ruido como para meditar...)






El Templo de Atenea en Delfos





Mamà y Papà en furgoneta...jejeje...







Mistras, la ciudad bizantina junto a Esparta


Tortillas en Tolo






El Templo de Zeus Olimpico en Atenas visto desde la Acropolis











viernes, 28 de septiembre de 2007

Profeta Jaricof

Lo primero: hemos descubierto que tiene una gran facilidad para disfrazarse…
Lo segundo… que aunque él no lo sepa… le hemos descubierto casi todas las veces, por ejemplo:

-cuando en Cava (Sierra de Cadí) salía de su casa para hablar con nosotros, buscando un rato para darnos conversación y contarnos… como que no quería la cosa… que le alegraba tener dos forasteros acampados a la orilla de su casa.

-o cuando disfrazado de niña nos contó que “congosto es lo mismo que zona encañonada, pero en catalán…” y nos trajo a sus padres para charlar a la sombra de un árbol, en el Agosto caluroso de Lleida.

-o la vez que se hizo pasar por una florista, emigrante gallega en Francia desde hacia 25 años. Aquel día nos ofreció ayuda si la necesitábamos… y a mi, incluso, me dijo que me enseñaría sobre flores…

-nos hizo especial gracia descubrirle desayunando en el Lago de Garda (Italia), y justo al irse, nos regaló el pan que había comprado y le sobraba…; yo creo que esa vez hasta nos guiñó el ojo para que supiéramos que era él.

-y…. ¿que nos decís de la vez que se multiplicó por 4 y se convirtió en 2 parejas montando en tandem que nos encontramos en todo nuestro recorrido en bici…? como un señuelo al que seguir hasta la meta… de Viena a Budapest? Esa vez estuvo sembrado…

-ah! Y por si fuera poco, el primer día de ese viaje en bici, cuando nos calló el diluvio universal y nos tuvimos que refugiar en una cueva a pasar la tormenta… va… .y aparece, disfrazado de peregrino… que va a hacer el Camino de Santiago…. En la parte de Austria…. Ese día si que nos dejó de piedra… sobre todo porque ¿el Camino de Santiago pasa por Austria….?

-en Polonia, se sentó detrás de nosotros en el autobús que lleva a Birkenau (Auschwitz 2) para contarnos que Cracovia era una ciudad para no perderse.

-y en Hungria… en aquel camping que era un jardín de una casa… se convirtió en dos holandeses, padres de un chico que ha recorrido el mundo durante 3 años. To y Koert… se llamaban… la verdad es que se busco unos nombres bien graciosos;
y nos dio consejos para ahorrar mientras viajas… y cómo preparar ropa donde esconder dinero cuando viajas con mochila...

-y hubo un día que se enfundó un mono blanco, un escote y se convirtió en un chica sexy, que en una gasolinera donde yo preguntaba si sabían donde había un camping… se encargó de dejarme claro que tal vez no tuviera nivel para ir a hoteles… y me miró y remiró por encima del hombro… para que tuviera claro como se siente uno…
eso, por las veces que yo miro por encima del hombro…

-Y en Rumania...? en Rumania… apareció y desapereció un montón de veces: que si Diana, la geóloga-autoestopista que nos contó como van las cosas por allí…; que si una pareja de Rumanos en el monte Retezat que encendieron la lumbre de nuestra cabaña roñosa…; que si disfrazado de perro para venirse de paseo con nosotros por las montañas y luego volver a desaparecer…

-Al llegar a Bulgaria, en el pueblo de Ivanovo, nos informó en un perfecto inglés (cosa rara en un pueblo diminuto) sobre las cosas interesantes por la zona…; ese día se vistió de señora con bigote y manos de jardinero…, muy amable y muy contenta de que andáramos por allí.

-En Sofia, la capital, donde no entendíamos ni un solo cartel, se transformó en un italiano para decirnos que los domingos no se paga el “parckeggio” y así irnos a pasear tranquilamente por esa ciudad amplia y relajada llena de paseantes.

-Eso si, la vez más extravagante, ha sido cuando se nos ha aparecido, disfrazado de Inglés que vive en las playas búlgaras del Mar Negro, en un camping asfixiado por dos edificios en construcción… mientras hace negocios de importación de productos chinos (matamoscas eléctricos) desde su roulotte.


-Y bueno… esta última vez…. Me dio tanta alegría encontrarle de nuevo…!!!!!
Y además le reconocí enseguidita…jejejeje…. De marinero retirado… esta vez, se disfrazó de marinero griego retirado que hablaba español y cenaba en un bar donde, al fin, tras semanas comiendo pan de chicle (en Bulgaria y Rumanía… no se puede decir que la panadería nos haya gustado mucho…)… cenamos pan con orégano, lechuga y comida como la de casa…….; por fin otra vez pueblos con alegría, con gente en la calle, con terrazas con vida… de nuevo… cerca del Mediterráneo.


Por último, decirle al Profeta Jaricof, que nos gusta mucho este juego cómplice que se trae con nosotros, de aparecer y desaparecer en los países que recorremos (12 llevamos ya…),
y que aunque ya se está acabando el buen tiempo… aquí en Grecia, se está tan bien…, que esperamos encontrarle de nuevo en algún lugar de este país, que, como su bandera, y a pesar de que pensaba que era un tópico, es azul y blanco.

martes, 18 de septiembre de 2007

De Este a Este

Se podría decir que hasta ahora, 2 meses después de nuestra partida, el recorrido de nuestro viaje tiene, más o menos esta pinta:


Desde que regresamos a Viena con la bicis, nuestro camino ha recorrido, República Checa, el Sur de Polonia, el norte de Eslovaquia y el Este de Hungría, para llegar a Rumania, donde hemos pasado algo más de una semana… y bueno, entrar aquí ha sido entrar en una Europa del Este muy diferente a la de cualquiera de los países mencionados antes.

Como se nos han acumulado muchas cosas, vamos a hacer un pequeño resumen del recorrido: Sur de Polonia-Norte de Eslovaquia-Este de Hungría, así en plan rápido:

-Polonia: además de la visita a Auschwitz, estuvimos en Cracovia que, quitando algunos problemas de tráfico… es una ciudad con un centro bonito, animado, y sobre todo, con una iglesia, la de St. Mery, que es preciosa, toda pintanda por dentro, de azul, de estrellas doradas, de colores… más de los que recuerdo en ninguna otra iglesia.

De camino hacia Eslovaquia, días soleados, en los pueblos la gente recogía patata.

-Eslovaquia: esta vez, a diferencia de cuando la recorrimos por la llanura del Sur siguiendo el Danubio, atravesamos los montes Tatra, frontera Norte del país con Polonia , que desgraciadamente, están afectados de una plaga de carcoma o algo asi que los tiene infectados además de la lluvia ácida que cae sobre esta zona de los Cárpatos.

-Hungria: entramos por la zona noreste, y visitamos los dos paques nacionales de esa zona del país : Bukki y Hortobagyi; el primero una gran zona de bosques, hayedos…etc… y el segundo un humedal donde, además… nos llovió, y llovió… hasta llegar a Debrecen, una ciudad con una aire clásico pero abierta a las novedades y con una vida en la calles interesante, nos fuimos de allí el día que empezaba el festival de Jazz.

Y después de todo, llegamos a Rumania….
Y entonces… ay… entonces…. Esto empieza a ser muy diferente. Esto es el Este.
En la semana y media que hemos dedicado a recorrer Transilvania…no nos hemos encontrado a Drácula, ni ningún oso de los que dicen aún viven por aqui… pero si algunas otras cosas sobre este país.

Dice mi hermano Alfonso que para qué nos vamos a Rumania, si hay muchos en España… y esto lo comprobamos al llegar aquí: mucha gente nos cuenta que tiene familiares o amigos trabajando en nuestro país, nos hemos encontrado con chicos Rumanos de vacaciones con sus novias españolas….; muchos de los coches que se ven por la carreteras (por cierto, este si que es tema a parte..., madre mia que carreteras!!!! Y qué manera de conducir…), tienen matrícula española, francesa, alemana… muchos de los coches “más nuevos” son traídos de 2º mano desde estos países por la gente que trabaja allí.

A quienes hemos preguntado si creen que su país ha cambiado mucho desde la Revolución del 89, y el fin del gobierno de Chauchescu, te dicen que bueno… ahora hay más libertad y no se pasa hambre; sin embargo, Rumania sorprende porque las ciudades son islas en medio de una inmensidad de pueblos que huelen a pobreza, donde la gente vive de la agricultura, algo de ganado, se mueve en carro tirados por caballos y el asfalto no ha llegado a la mayoría de las carreteras y calles de la zona rural.



El coche nacional es el Dacia, marca que Renault no hace mucho empezó a vender en nuestro país, pero aquí se ven modelos que deben tener 30 años por lo menos.
Y también se ven Audi Q7 y BMW.
Hay supermercados en las grandes ciudades, y regiones donde no hay ni agua corriente.
En algunas carreteras, hacer 130 km supone 3horas. (Y que nos lo digan a nosotros que estuvimos 4 horas esperando una grúa que tenía que hacer poco más de 100km, y cuando llega el tío era pluriempleado, y enganchaba un trabajo con otro, así que se nos dormía por la carretera, llevándonos al taller a la 1.30 de la noche… una situación tensa en la que nos turnamos para darle conversación al tío…por cierto, Farruquito sería un conductor prudente al lado de los conductores rumanos).

Diana, geóloga de la Universidad de Cluj Napoca, nos explicó cómo en algunas zonas del país el efecto de los fondos invertidos por la UE en Rumania ante de su entrada en la unión, no han supuesto casi ningún avance significativo en muchas zonas, por falta de iniciativa o fondos de cofinanciación de las administraciones locales rurales.
Por ejemplo, aquí hay algo que huele a tufo: hay carteles de información turística, pero sólo eso, el cartel con la bandera de Europa y luego ni hay información, ni hay oficina ni hay nada…
La mayor parte del dinero que está llegando a Rumania de las personas que se han ido a Italia o España a trabajar (países elegidos mayoritariamente por la afinidad en el lenguaje y cultura –Rumania es el único país del Este de Europa donde se habla una lengua romance-), se invierte en construir casas y comprar coches; son muchas las empresas de materiales de construcción que hemos visto estos días.


Hemos visitado dos parques naturales: Apuseni y Montes Retezat… el paisaje es bonito, los bosques selváticos y poco transitados en esta época… pero bastante sucios; los ríos, las riveras, los bosques…todo lleno de botellas de plástico y similares.
Y hemos pasado por las ciudades de Sibiu, Capital Europea de la Cultura 2007 con Luxemburgo;


Estuvimos en una antigua mina de oro romana… telita marinera… el sitio, yo salí pensando “la cueva del reguerillo para el que la quiera”…, lo que tiene que ser currar en una mina…



Sighisoara ciudad medieval, que por fortuna no estaba demasiado llena de visitantes;
Brasov, donde estaban rodando una película junto a la Iglesia Negra;
Bran ciudad que vive del turismo “draculiano”, pues se cree que pasó por él Vlad Tepes o Vlad Dracul, que en realidad nada que tiene que ver los vampiros de la novela, pero si con la historia de un sangriento guerrero de la región de Valaquía conocido por empalar a sus victimas….. uaggggggg…….!!!!
(la foto es de Sighisoara)



Se nos quedan en el tintero las regiones de Maramures y Moldavia, al norte, así como el sur del país. Bucarest la recorrimos casi de paso con lo cual no vimos el segundo edificio más grande del mundo (El palacio del Pueblo) después del Pentágono;
Y ayer por la noche pasamos la fontera con Bulgaria.

Aún no sabemos cuanto tiempo estaremos aquí, de momento, el mar negro en Bulgaria se parece bastante a nuestras costas masificadas de apartamentos, pero en los años 80 cuando estaban construyendo y construyendo…
pero os contamos más en un dias… vale?

Un beso fuerte de Ivan y Adela.


Pd... Dice Ivan que por el camino nos vamos encontrando al profeta Jaricof, unas veces disfrazado de italiano, otras de señora con bigote que nos indica por donde ir... otras veces de perro que nos acompaña en algún paseo por el monte o de inglés borracho que hace negocios internacionales como el de esta noche en el camping... pero él tiene más gracia contándolo... a mi no me sale...


Pd2... la fotos son del móvil, estamos en busca de una cámara nueva pero aqui son caras y hay poca variedad... asi que de momento no hay otra cosa.;(
Pd2, Antonelita, cómo me acordé de ti en la Basílica Ortodoxa de Cluj; es toda un mosaico como el que haces tu, todo piedrecitas todas la paredes, preciosa... creo que te gustaría verla.
Ah, estuvimos en una misa ortodoxa casi sin querer, porque dorminos a las afueras del monasterio de Floresti y al dia siguiente era domingo; en realidad se parecen mucho a las misas católicas romanas, pero el cura tiene barba larga, hay mojas que cantan y hacen la señal de la cruz en orden diferente al nuestro... curiosidades...
besos